Rumbo a Australia
El Domingo el temporal de frío dio una tregua y nos atrevimos a salir de casa para ir a comer a casa de mis padres.
Cuando llegamos mi madre ya había preparado un delicioso arroz negro, plato que se cocina en paellero con tinta de calamar, mejillones, sepia y langostinos todo ello acompañado de una salsa llamada allioli o ajoaceite, que es como su nombre indica ajo , aceite y huevo, siendo una de las salsas más tradicionales de Valencia. Cuando terminamos de comer mi madre nos sorprendió con un tarta tiramisu a la que la adorno con velas para celebrar el cumpleaños del novio de mi hermana, Adrian que cumplía los 25 años.
Tras saborear el delicioso tiramisu y un rato de tertulia Gaby y yo decidimos ir al cine. Invitamos a ir a mis hermanos y Adrian pero la película que íbamos a ver no les entusiasmaba demasiado. El film en cuestión era Australia, aquí en España se había estrenado el 25 de Diciembre, con las fechas que eran nos temíamos que pronto la retirarían de cartelera, así que no queríamos dejar la ocasión de poder disfrutarla en el cine . En esta ocasión fuimos a los cines Neo Castellon, ubicados en la Zona Portuaria de la capital castellonense o mas bien conocida como Grao de Castellón. Los cine forman parte de un complejo de ocio llamado, Puerto Azahar, es el mayor punto de ocio junto al mar de la provincia de Castellón. Un centro unificado de restauración, cine y comercio.





En sus tres edificios, se puede encontrar una amplia oferta comercial con gran variedad de restaurantes tanto en su interior, como en las terrazas de exterior, donde se disfruta de fantásticas vistas al puerto deportivo y al mar.
La zona de ocio esta rodeada por un gran paseo y de una zona lúdica caracterizada con jardines y fuentes, restaurantes, salas de cine, terrazas y tiendas, además del Gran Casino de Castellón, el único de la provincia.




Al cine fuimos a la sesión de las 16 horas y ya había bastante gente haciendo cola y es que los cines Neo poseen una de las mejores instalaciones de toda la provincia. Cuando ya han pasado varia semanas de un estreno los cines suelen pasar de las salas mayores a menores los títulos mas viejos y en algunos casos las salas son demasiado pequeñas, cosa que impide disfrutar de la grandiosidad del cine. Así que una de las razones que nos motivo ir a Neo Cines es que sus salas son muy amplias y por otra parte podíamos disfrutar de un día soleado cerca del mar.
LA PELÍCULA

Tengo la sensación de que Australia es también una de esas películas difíciles de ver, de las que se requiere hacer más de un visionado para entender y apreciar en toda su magnitud. El film, que en Estados Unidos se estrenó el miércoles pasado, me dejó con una sensación extraña que todavía no sé si es desconcierto, descontento o absoluto placer. Lo que está claro es que voy a tener que volver a ver la película y que tengo muchas ganas de volver a hacerlo…
Australia nos lleva a este remoto continente durante la Segunda Guerra Mundial. Lo hacemos de la mano de Lady Sarah AshleyNicole Kidman), una aristócrata inglesa que lo tiene absolutamente todo y que decide viajar a Australia para visitar el rancho que entretiene a su marido en ese paraje durante tanto tiempo. Una vez en Australia, la conduce hasta el rancho el rudo, pero absolutamente espléndido Drover (Hugh Jackman). En el rancho Lady Ashley descubrirá algo que la obliga a tener que hacerse cargo de él. Drover la ayudará y ambos desarrollarán algo más que una buena amistad en las vísperas del bombardeo australiano por parte de las tropas japonesas…
Australia lo tiene todo, todos los ingredientes que pueden hacer que decidamos pasar el domingo por la tarde en casa viendo uno de esos clásicos que no se pasan de moda: aventuras al más puro estilo western, una historia épica, romance, conflicto, una pareja con mucha química, desencuentros y desacuerdos, sentido del humor y un lado muy tierno.
Luhrmann consigue conectar a cada uno de los espectadores de su film con el hermoso paisaje, con la gente, con los caminos, con el polvo captado en su película y que nos transportan al país natal del director.
Precisamente uno de los elementos más interesantes del film es esa estética de colores contrastados, saturados y vivos a la que tan acostumbrados nos tiene Luhrmann. En Australia el director tiene que dar una vuelta de tuerca para ir un poco más allá de su sello habitual. Casi se diría que huye del estudio, sitio donde rodaría por completo Moulin Rouge, para ofrecernos algunas secuencias que sí que son fruto de la postproducción más sofisticada pero primando sobre todo aquellas que ponen Australia como ese extraordinario paisaje natural que es.
Baz Luhrmann es un cineasta tan capaz de ofrecer una versión modernizada y adulterada de una de las grandes obras de la literatura universal como es Romeo y Julieta, como de recuperar el estilo y aroma del cine clásico para una película como Australia, en la que Luhrmann trata de condensar y transmitir el atractivo y las historias legendarias que ha evocado durante siglos un territorio indómito como es el país austral.




Eso sí es bastante larga y cuando salimos ya era de noche, pero aún así las noches de invierno junto al mar son muy especiales.




